
Por María Eugenia Ferrés Márquez
Cuando el talento se muestra de muy niño, y alcanza su pleno desarrollo, con el apoyo de sus padres y su entorno, la familia y los maestros, se logra este aporte de la belleza, desde el arte, a la cultura de la humanidad, tan ausente, en estas últimas generaciones, dedicada al culto de lo grosero, lo feo y lo vulgar.
Les presento a un pintor ruso contemporáneo:
VLADIMIR VOLEVOG
Nació en Khabarovsk, Rusia, el 19 de diciembre de 1957, y comenzó a pintar a los tres años, dibujando figuras humanas, con prodigiosa exactitud, lo que es absolutamente extraordinario para esa edad.
En su adolescencia, sus padres lo inscribieron en la escuela de arte de “Krivoj rog”.
En 1986, se convierte en un pintor nómada, viajando por Europa y ganándose la vida pintando retratos en las calles de Berlín, Viena, Barcelona y otras ciudades europeas.
Su estilo es muy parecido en el tratamiento de la luz a la del pintor español Joaquín Sorolla (1863-1923).
Se lo considera el “pintor de la luz”.
Volevog, ubica a sus figuras femeninas en playas, lagos y paisajes, a la hora de mayor luz, donde el sol produce más reflejos lumínicos y los plasma en sus telas, desde una visión espiritual.
Comenzó su carrera como diseñador gráfico en Moscú, de música, historietas y carteles comerciales.
Pero su expresión artística fue destacándose en Occidente con sus óleos realistas luminosos y de colores brillantes, románticos de escenas familiares al aire libre.
Su estilo pictórico glamoroso y realista, donde destaca la belleza femenina comienza a ser apreciado y valorado favorablemente en el mundo entero.
En el 2015, la revista “American Art Collector” lo destaca favorablemente, como artista invitado en el aniversario de la Galería Waterhouse, en Santa Bárbara, (California, USA).
Volevog, es además un prolífico educador en pintura enseñando su arte en todo el mundo, con tutorías personales, talleres y una gran cantidad de videos gratuitos, donde enseña los distintos aspectos de la técnica de su arte.
Nido de París Sábanas & Fundas
Porque nos compromete la estética, calidad, suavidad y confort de nuestros productos, para entregar la mejor experiencia de nuestros clientes y consumidores.
Porque usamos las mejores materias primas y las tratamos de la mejor forma para el logro único de cada juego, exclusivo con un trabajo metódico, aplicado, personalizado y con verdadera entrega en cada proyecto en que nos empeñamos.
¡Hacemos tus sábanas y fundas!, para embellecer tu entorno más íntimo y propio.
Coffin Chocolatería
Coffin Chocolatería es una microempresa fundada en 2014, dedicada a la elaboración de chocolates artesanales con identidad regional. Utilizamos ingredientes locales como murta, maqui, arándanos, miel y avellanas, lo que nos permite ofrecer productos únicos y auténticos.
Nuestra oferta incluye chocolates con diferentes porcentajes de cacao, opciones sin azúcar y veganas, así como productos personalizados para ocasiones especiales como el Día de la Madre, Día del Padre, Navidad y Fiestas Patrias. Nos destacamos en la creación de souvenirs valdivianos, como cisnes, lobitos, torreones, y aves locales como el chucao y el martín pescador.
Reciclados Pichipú
Bazar creativo de artículos infantiles y para la familia, fabricados con material reutilizado (telas, lanas y maderas).
- Talleres creativos y educativos de reciclaje textil
- Pintacaritas para eventos
- Emprendimiento impulsado por Educadora Diferencial Valdiviana.
+56 9 6316 1078




